Por. Cecilia Arellano
De acuerdo a la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en
el 2016, 758 millones de personas adultas no saben leer ni escribir.
En México de acuerdo al
Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) “durante los últimos 50
años, el porcentaje de personas analfabetas de 15 y más años bajó de 25.8 % en
1970 a 4.7 % en 2020, lo que equivale a 4,456,431 personas que no saben leer ni
escribir”.
Es decir que aún y a pesar de
los esfuerzos que se han realizado por parte de los gobiernos a nivel mundial
sigue existiendo desigualdad económica, política y social para los sectores más
desprotegidos, ante esto a la pregunta del porque a pesar de que los derechos
humanos son universales, inalienables, entre otras cosas continúan existiendo
desigualdades por ello los esfuerzos de diferentes organismos internacionales
en derechos humanos se encuentran luchando de manera progresista para lograr
reducir estas amplias diferencias entre los diferentes estratos sociales en el
mundo, y como eh mencionado reiterativamente en el texto se debe a causas
multifactoriales, entre ellos algunos aspectos hasta culturales reproducidos
constantemente por prácticas sociales constantes, así también por modelos
económicos y políticos poco funcionales y en ocasiones como es el caso de
nuestro país que durante mucho tiempo resulto ser clientelar en sus programas
sociales que poco contribuían a la reducción de esas diferencias sociales, ya
que no se brindaban las herramientas necesarias para lograr cambios trascendentes
pero que además resultaban ser óptimos para los gobiernos en turno ya que ello
les brindaba la fuerza de su continuidad mediante dichos programas
clientelares, eso impacta directamente en aspectos económicos de los ciudadanos
y por ende prevalencia de la pobreza y de diferentes causas, entre ellas no
solo el aspecto tocado en esta pregunta relativa al nivel de alfabetización,
sino también en la aplicación de las diferencias sociales, así también
políticas públicas mal utilizadas.
Afortunadamente en nuestro país estas cifras
se han reducido ello debido a la política cero reprobaciones y las
modificaciones que se han realizado en los últimos años, sin embargo y todo
ello con el fin de lograr reducir estas cifras sin embargo el problema que veo
actualmente es que si efectivamente se están reduciendo estas cifras y con
programas de cero reprobaciones se pretende elevar el nivel académico en
nuestro país que es muy bajo, ya que prácticamente de acuerdo a cifras del
INEGI, “en 2020, en el estado de México
el grado promedio de escolaridad de la población de 15 años y más de edad es de
10.1, lo que equivale poco más de primer año de bachillerato”, eso en teoría
resulta ser algo positivo, porque años anteriores nos encontrábamos en el grado
7 es decir secundaria, y ahora entro el programa de becas Benito Juárez de
López Obrador empatando becas a todos los niveles y priorizando las zonas más
necesitadas, es otro de los esfuerzos de política pública que se hacen aunado a
ello la política de cero reprobación, que como mencione en teoría se nota un
avance pero en la realidad está ocasionando otro problema y es que el nivel
salarial del graduado de licenciaturas u ingenierías está siendo casi a la par
que el nivel de los obreros es decir oscilan entre los 10, 000 y 12, 000 pesos
mensuales que eso de acuerdo al costo de la canasta básica y los traslados
resulta no alcanzable, y de acuerdo al mismo INEGI esos salarios resultan caer
en pobreza por lo que en realidad la política cae en más desigualdad entre la clase
alta y la clase baja porque ahora la clase media desaparece y se desplaza
horizontalmente a la pobreza por ende se amplía la desigualdad económica y se
disminuye poco a poco las personas sin acceso a la educación, aspecto que pasa
en países socialistas, pero ese es otro tema, así que esta respuesta considero
dejarla hasta este punto.
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